FRANCISCO XAVIER
Este señor nació en Navarra, España, en el pueblo de Xavier, (esta
ciudad tiene nombre euzcaro, y no debe confundirse con la ciudad de Javier, en
Murcia) No podemos hablar de Francisco Xavier sin asociarlo inmediatamente a la
historia de Iñigo…y a los fundadores de la Compañía “Jesus”
Pero Xavier Nació en 1506, Falleció el 3 de diciembre de 1552 en
Shuangzhong, en el actual China, fue Beatificado el 25 de
octubre de 1619 por Pablo V
. Canonizado el 12 de marzo de 1622 junto con San Ignacio de Loyola, San Felipe Neri, Santa Teresa de Jesús y el santo de Madrid, San Isidro Labrador. por Gregorio XV Es patrono de las misiones en Oriente y
comparte el patronato universal de las misiones católicas con Teresita de Lisieux.
Su padre fue don Juan de Jassu, que
tenía doctorado por Bolonia, en Derecho Civil y Canónico y era experto en
negociaciones políticas entre reyes y reinos. Su madre se llamó María de
Azpilcueta, heredera de la posesión en
el pueblo de Xavier. Nació el día 7 de
abril de 1506 en el castillo de su familia. Estudió en la universidad de París
y después fue ahí mismo maestro, en el período de 1525-1536. Vivía en el
colegio de Santa Bárbara, patrocinado por el rey de Portugal. Se gradúa en
Letras, es licenciado en Filosofía y hace los estudios teológicos
Entre sus amigos y compañeros en Paris
estuvieron el saboyano Cornelio Fabro y el valenciano Juan de la Peña y el tremendo
Iñigo de Loyola, de esta
manera se produce
un cambio de esquema en su mente, abriendo el campo de sus aspiraciones
académicas, a otro nivel, a pesar de que la distancia en cuestiones políticas
entre Ignacio y Javier fueran diametralmente opuestas. Además existía una serie
de detalles en donde uno y otro eran totalmente diferentes, en su físico, en el
color de su piel, su tono de voz etc. sin embargo las grandes amistades no se
basan en los aspectos superficiales, Ignacio buscaba gente preparada que quisiera
dedicar su vida y su mente a defender los grandes principios del Evangelio con
una organización de corte casi militar, y entre todos, convencen a Javier a
integrarse al grupo.
Hace los primeros votos en Montmartre el
15 de agosto de 1534. Luego está en Roma con el fundador, haciendo unos meses
de secretario. Recibe la ordenación sacerdotal en Venecia, el año 1537.
Aparece en ese entonces en escena, el embajador lusitano, Pedro
Mascareñas, que buscaba desde París aquél incipiente grupo de seguidores de
Ignacio, grupo que tiene la garra y
carisma suficiente para colmar las aspiraciones del rey de Portugal, don Juan
III, quien tiene en ese momento proyectos de atender, consolidar y extender sus
posesiones de la India, el oriente y Brasil. El papa Paulo III acepta el plan y
lo apoya, no hay mucho más que hablar. Javier pasa un año en Portugal para
familiarizarse con la lengua y las costumbres portuguesas, logrando por méritos
propios la confianza del rey y sus ministros.
Al embarcar para Goa lleva amplísimas
facultades que le facilitarán la realización de su labor sin trabas; es “legado
papal” y “nuncio apostólico” y lleva, además, el encargo oficioso del rey para
poner orden y disciplina en los nuevos asentamientos de las nuevas colonias
portuguesas
Parte en 1542; después del gran éxito en
Goa durante cinco meses, extendió su labor al sur de la India en Sri Lanka
(antes Ceylan), donde se dedicó a predicar, evangelizar y convertir a muchísima
gente; también en Malabar, Travancor, y Meliapur. En 1545 pasa a Malaca, Misionero
sin límites irá a las islas Amboino, Cerán, Ternate, Tidoro y las islas del
Moro.
Es el primer misionero del Japón, cuando
pisa Kagoshima en agosto del 1549, acompañado de otro jesuita y un hermano
lego; después de aprender japonés durante un año, la táctica es la misma,
predicación sencilla del evangelio con paciencia y sobre todo demostrando con
hechos la verdad de su predicación.
En 1551, cuando abandonó Japón, había
fundado una pujante comunidad cristiana. A veces hubo bautismos en masa, Embarcado
para San xian (Shuangzhong), le animaba la esperanza de llegar a China; El
Señor le llamó en el Año 1552. Su cuerpo incorrupto se conserva en Goa, en la
iglesia del Buen Jesús.
Francisco Xavier, es un gran seguidor de
Ignacio, un hombre cuya preparación intelectual se convirtió en un medio para
poder trasmitir el mensaje del amor. Imitemos su ansia de conocimiento y de
predicación sin límites.