Cuando nos acercamos a un “Santo”, para “rezarle” o pedirle favores, en realidad estamos aprovechando sólo una mínima parte de lo que dicho santo nos da.

De hecho, los santos son una parte viva e integrante de nuestra Iglesia católica romana, aunque nos cueste reconocerlo y darnos cuenta, TODO EL TIEMPO vivimos totalmente unidos y en perfecta comunicación con todos y cada uno de los santos…

Decir que “cada quien SU santo”, es una frase o una idea muy discutible, que nos hace pensar que el hecho de creer es algo personal y que depende de nuestra propia conciencia y de nuestra propia libertad…, todavía más, pensamos que la solución de nuestro problema depende de nuestra voluntad de creer… lo cual induce a pensar que es un acto personal o privado, de “cada quien”.
Nada más erróneo, por una parte la fe es un don, es algo dado, recibido, un regalo que no depende de nosotros, creemos gracias a una primera experiencia
que es un hecho que no depende de nosotros

Por otra parte, al conectarnos espiritualmente a un santo, nos estamos uniendo a toda la Iglesia de todo el mundo y del cielo, no puede haber fuerza más poderosa que la unión con todos los creyentes de todo el mundo y a todos los santos del cielo.

viernes, 4 de agosto de 2023

SAN GUSTAVO

Proviene de las palabras: Gautr «gautas» y stafr «báculo» o «bastón», por lo que su significado probable es «báculo de los gautas», entendido como «líder del pueblo de los gautas»; es decir de los “suecos del sur” La identificación, aún debatida, entre gautas y godos (en sueco Gutar / Gotar) ha llevado a traducir el nombre como «báculo de los godos». También es posible leer el primer elemento como goods «dioses», lo que daría «báculo de los dioses» o «báculo divino», a veces interpretado como «defensor de la fe»

Ernst Förstemann propuso derivar el nombre “Gust” de kust, «ciencia», «arte» o incluso, «virtud»; pero también como una forma corrupta del nombre germánico, Kustulf (de Kust y ulf, «lobo»).

Otras formas cercanas al primer elemento del nombre son: gast interpretada como «huésped», pero también como «espíritu» (en antiguo alto alemán: geist ) o gund, «batalla».

Una etimología alternativa especula con un origen en el antiguo eslavo a partir de Gostislav interpretado como Gost, «huésped» y slav «gloria».

Una etimología erudita propuesta por los humanistas suecos, lo hacía una forma sueca del nombre latino Augusto. El primer testimonio escrito de su existencia corresponde al año 1225, en Suecia, bajo la forma Gostauus. 

Este nombre fue usado por seis reyes de Suecia,

No existe evidencia en los santorales acerca de algún San Gustavo, cuyo nombre suele confundirse con otros Gustano  Gwlstan, Goustan. 

Las fechas dadas para su conmemoración varían; unos lo recuerdan el 3 de agosto, otros el 27 de octubre y algunos el 29 de noviembre. 

El sitio católico multimedia SPQN menciona a San Gustavo el ermitaño, de Suecia, nacido en 810 y muerto en 890, añadiendo que puede haber sido el primer sueco bautizado por Ansgar de Hamburgo. Su fiesta, según la misma fuente, es el 10 de marzo